La tecnología mejora -en un aspecto- nuestra calidad de vida. Utilizada con inteligencia nos ayuda a optimizar tiempos y esfuerzos (especialmente en las tareas rutinarias), es una buena herramienta para promocionar, informar, relacionar; hasta puede ser útil para fomentar la autoestima.
Sin embargo la vorágine tecnológica, su carácter altamente transitorio y su continuo perfeccionamiento, trae aparejadas algunas complicaciones, entre ellas: mayor cantidad de basura eléctrica; asunto que atenta directamente contra el medio ambiente.
Se requiere gran poder de creatividad y conciencia para sacar provecho de estos elementos, una buena opción es poner en marcha el reciclaje y la reutilización.
De paseo por los blogs encontramos interesantes ideas [14 maneras de reciclar tus teclados (vía Punto Geek)], algunas requieren más destrezas que otras, pero todas son buenas fuentes de inspiración. ¿Vos qué harías con tu teclado viejo? Contanos!!








